Madres que crían con respeto- Derechos

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Las Madres que crían con respeto tienen derecho a:

  • Tienen derecho a: quejarse, desahogarse de las sombras de la crianza respetuosa. Aunque les digan “Pero si es así, es por tu culpa, vos lo quisiste así”
  • A ser inmensamente felices por criar de esta manera.
  • A querer estar sin hij@s un buen rato. Que los quieren mucho sí, pero también quieren conversaciones de adultas, reirse y ser mujeres, un buen rato o dos buenos ratos. ¡Y beber alcohol! ¡Que locura!
  • A querer estar con ell@s todo el tiempo.
  • A querer comer sin las tetas fuera de la ropa. Aman dar teta a sus hij@s, pero también aman comer y centrarse solamente en eso, comer. Con las tetas dentro del vestido y las manos en los cubiertos (E. querida son tus palabras y las hago mías <3 )
  • A no querer dar mas teta de noche. Aunque les digan “Pero si es así, es por tu culpa, vos los metiste en tu cama”
  • A dar un biberón de sucedáneos alguna o todas las noches. Aunque les digan “¿No que eso era veneno?… mirala vos  a la defensora de la teta”
  • A no utilizar ningún tipo de producto ecológico y dar a sus hij@s chuches obscenamente azucarados y gusanitos. Aunque les digan “¿No que eso era veneno?… mirala vos  a la defensora de los productos naturales”
  • A no querer dar nunca más teta. Sin importar si es un año, dos o tres los que llevas amamantando.
  • Tienen derecho a dar teta todo el tiempo, en todo lugar y circunstancia.
  • A querer dormir. Aunque les digan “Pero si es así, es por tu culpa, vos los metiste en tu cama”
  • A querer estar solos en la cama con tu pareja. Que os mola el colecho, pero bueno… se extraña también la comodidad del acto 😉 Aunque les digan “Pero si es así, es por tu culpa, vos los metiste en tu cama”
  • A colechar
  • A no usar ningún tipo de portabebés. Y nadie debería juzgarlas por sacar el carro mas de un día o dos.
  • A tener trescientos modelos de portabebés.
  • A dar Dalsy en vez de homeopatía.
  • A utilizar homeopatia.
  • A  no sentirse mal por no ser homeschooler. No deben forzar algunas situaciones si no creen en ellas o si no tienen el espíritu de poder realizarlo.
  • A ser homeschooler sin que nadie las etiquete.
  • A no hacer ningún curso sobre nada.
  • A hacer cuanto curso crean necesario para mejorar sus vida y las de sus hij@s.
  • A creer que se están equivocando y volver sobre sus pasos. Rectificar es de sabias, y mucho más cuando se trata de la crianza de nuestros hij@s. Estamos aprendiendo, estamos en proceso. Poco importan las apariencias, cambien lo que no les funciona ni a ustedes ni a su familia.
  • A confiar en su instinto y sentir y creer que no se están equivocando.
  • A creer que nadie tiene ni puta idea de como ven y entienden la crianza de sus hij@s. Y aún así, no sentirse bichos raros.
  • A ser un bicho raro, divertido y feliz.
  • A no escuchar nada de nadie y también tienen derecho de ayuda, de sostén, de tribu. Aunque les digan “Si es que nunca se te puede decir nada”
  • Tienen derecho a criar “asi”
  • Tienen derecho a criar “asa”
  • Tienen derecho a validad sus sentimientos, como lo hacen con vuestros hij@s sean estos contradictorios, malos o extremadamente tristes.
  • Tienen derecho a no ser todo lo perfectas que sueñan. Porque en estos años de crianza respetuosa nos hemos dado cuenta (yo y muchas más) que es una tarea ardua y estúpida, la perfección no significa nada si estamos infelices.

 

He dudado mucho sobre escribir esto, pero luego de 5 años criando “así” a mi manera, he descubierto que estoy mucho menos radical que hace unos años, que critico mucho menos a otras madres, que intento ser empática con quien no piensa o siente como yo.

Que estoy de vuelta en muchas cosas, ya no me horroriza ver un bebé con biberón,  ni madres diciendo “quiero destetar ya”. Muchas veces las madres caemos en ridículas competiciones “respetuosas”, absurdas y que a la larga nos generan un desequilibrio difícil de sujetar, con un sin sentido.

Se puede estar de acuerdo o no en estos derechos, habrán distintas líneas rojas inquebrantables (como les gusta decir a los politicos españoles…)

Habrá quien diga “Yo nunca”. Vale, de acuerdo en todo. Repito ya no soy -porque si lo he sido- radical ni de la teta, ni del colecho, ni de la ropa natural, ni de los portabebés, etc… Ni de nada que entre en el pack “madre respetuosa”. Yo no soy parte de un pack.

Algunas cosas las sigo utilizando  porque me sirven y dan placer a mi y a los míos, pero en aquellas en donde no estoy cómoda o donde por leyes no escritas “para ser madre respetuosa hay que…” he decidido alejarme. Soy mucho mas flexible y  feliz.

Porque criar con respeto consiste es respetar y se consigue de muchas maneras. Nos quitemos las etiquetas de “super madres respetuosas” y volvamos a ser ese colectivo amoroso y entendedor de todas las madres en las circunstancias particulares de cada familia.

 

 

 

 

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