Hello world!

El término “mamá” me lo gané hace 5 años con L y hace 3 con M. Y me lo sigo ganando día a día cada vez que me dejan darles abrazos apretados de oso. Me he morfoseado tanto en estos 5 años, he sido radical de tantas cosas, agnóstica de tantas otras, critica (viene con el título de madre) de muchas otras madres y hoy bastante mas despierta y menos extremista estoy logrando un punto de inflexión en el sentido mas tranquilo “el vivo y dejo vivir”. 

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El término “sudaca” hay dos maneras de enfocarlo

Según los españoles:

 -“Pero sudaca no es para vosotros los argentinos” es para los sudamericanos.

Argentina se encuentra en el triangulo sur, siendo geograficamente correctos el término nos corresponde. 

-“Si vosotros sois como nosotros”

Culturalmente sin lugar a dudas somos muy europeos los argentinos, bueno “eramos” porque desde que no vivo allá somos tremendamente sudamericanos, así en 10 años, se ha cambiado el sentimiento de identidad muy rápido según mi  punto de vista.

-“Es que si no habláis pasáis por españoles”

Si, pero eso es imposible para un argentino… fuera de casa, se habla, si se puede se grita, es mas si tenés un lunfardo de ese bien rioplatense, se grita y se alardea, así lleves viviendo 20 años en España.

-“Sudaca es para los “panchitos”

Creyendo que por el diminutivo empleado es menos despectivo.

Según los argentinos:

NUNCA hablé sobre este término con otro argentino en España, a los argentinos simple y llanamente no nos gusta que nos hagan sentir extranjeros, nos creemos eso de “el mundo es mi casa”

Sin embargo es un término muy utilizado por los argentinos en Argentina refiriendose a los argentinos que vivimos en España.

Ejemplo practico -“¿Y allá trabajas de lo tuyo o limpias escaleras… sudaca? 

Me siento sudañola, me parece una palabra que me representa exactamente en el momento vital donde me encuentro. La primera vez que decis a tus hijos “¿Viste como el señor coge esa concha?”… te das cuenta que no hay vuelta atrás. Hablas sudañol.

El sudañol es todo un idioma en si mismo, lo practicamos los argentinos de mayor edad y los pequeños españolitos que tenemos por hijos hablan un sudañol exquisito (excepto los mios que son madrileños y dicen cosas como “la pegué” o “yo la dije” y te dan ganas de devolverlos al utero acordandote de todas las profesoras de Lengua y Literatura de tu vida.

Ejemplo practico del sudañol -“L. cogé las judías de la heladera”, o bien -“L. sacá los porotos verdes de la nevera”

Ser madre fuera de Argentina me ha unido muchísimo como es lógico a las mujeres españolas, que por idiosincracia particular y acercamiento físico me hacen ser una más de la gran red de madres españolas. Pero una no deja de ser una, ni deja los conocimientos de sus mujeres, aunque para hijos en el extranjero, con lo cual me he convertido en un hibrido de casi 40, (bue faltan 5 pero llegarán… lo se) que toma lo mejor de cada una de las dos culturas, es lo bueno de poder tener perspectiva y de inventarte una vida nueva a 14000 km de casa.

El aprendizaje y la improvisación de vivir en el extranjero cuando tenés hijos ya no es tan lindo ni loco. Te encontras con tantos miedos, tan solo, se sobrevive a ello, pero es una etapa muy dura. Algún día escribiré sobre aquellos primeros años. Donde los conceptos que mejor los definen son libertad absoluta y control sobre tu vida.

Lo “normal” en muchos casos ha desaparecido, ¿que es normal? ¿lo de acá, lo de allá? ¿como lo hago a la española o a la argentina? Se descubre una maravillosa manera de hacer las cosas, la tuya. 

Se desaprende mucho y te convertis en una persona que pide ayuda. A los pocos que tenés cerca. No te da esa verguenza tonta que tendrías allá. Ser madre fuera de casa, es un reto. No se si es valiente, pero es muy dificil. Se está muy sola, se pierden muchos lazos, hay que hacerse de una tribu humana para no perder la cabeza. Muchas veces me he autoconvencido que si fui capaz con 25 años de meter mi vida en una valija era capaz de muchas cosas sola. Pero la maternidad te da una tal vuelta de rosca que ya no quería ser la superheroina que todo lo podía (con una sonrisa por si fuera poco) No estaba en juego mi vida, sino cosas muchisimo mas importantes, la vida de mis hijos.

Soy una sudañola que disfruta siendolo. Tomo mate con ensaimadas y esta buenísimo. Extranjera acá y también allá. Parte de acá y de allá. Hablando sudañol la mayoría del tiempo, intentando hacer la vida  un poco más mágica a dos flaquitos que cuando rien juntos, se me paraliza el mundo, dejo de estar en Argentina, dejo de estar en España, estoy en mi propia vida, llena de amor y lágrimas en los ojos.

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