Hannah Gadsby- Nanette

Me dice mi cuñada A. :-“Tenes que ver esto” (gracias genia!) Y cuando alguien te remarca esto esa misma noche te pones a ello, así tengas la casa como una mierda y mil cosas por hacer.

Netflix. Monologo. ¿Reís? Si ¿Llorás? Si ¿Te deja un gran y enorme vacío “ilusionante” también? Todo eso.

¿Herstoria? Claro.

Hay monólogos molones como los de Ali Wong, que te hacen reír y tal… y luego está este monologo, que podría ser el principio de una extraña y maravillosa forma de hacer humor. ¿Humor? Si, creo…

¿Tiene límites el humor? Supongo. ¿Pero se puede desde él, contar historias desgarradoras? Sí.

“La risa no es nuestra medicina”

“La risa es tan solo la miel que endulza la medicina amarga”

“La cura está en las historias”

Tras una vida en una Tasmania donde se legaliza la homosexualidad en el año 1997, Hannah vive allí si adolescencia odiándose, macerando su pena en una autoaceptación dolorosa. Ser gay muchas veces no es todo lo que vemos en las Pride, eso es de cara a la galería, el sufrimiento detrás de cada persona es lo que nos define, buscando una identidad anestesiada, homófoba (si homófoba, porque antes de ser gay la sociedad la convirtió en homáfoba)

Tras 20 años, Hannah ha decidido contar su historia en un escenario, haciéndonos reír, llorar y sobre todo desenmascarar que “todo vale” debajo de un chiste. Esta enfadada y te deja sin respiración. No recuerdo la ultima vez que escuchara algo que me estremeciera. Ella lo hizo.

Desmitifica la falsa alegría de haberse reído de ella misma, solo porque desde allí encontraba la posibilidad de poder hablar. El permiso para poder contar su historia, las típicas, salir del armario, relaciones… Topicazos de los monologuistas gay. Las típicas reacciones de quien hace de la risa un mecanismo para autolesionarse.

Esta enojada, y dice en un momento partiéndoseme el alma en dos, “:-No voy a florecer” Es tan triste y revolucionaria, todo el mundo habla de ella en estos días, y habla de esa realidad subyacente en la vida de ella y de todas nosotras.

 

Los dramas, los alivios, las tensiones, lo estúpido, lo importante, todo eso está en este monologo tremendo. Es esa realidad subyacente en la vida de todas nosotras (mucho mas dolorosa, cruda y autocrítica si además es una experiencia LGTBIQ) que todo el mundo necesita escuchar #MeToo

La marginación y censura a la que fue expuesta, la hizo odiarse, autodestruirse y llegadas a este punto las historias se tienen que contar bien.

Descarga toda su ira en Weinstein. Polanski, Allen, Picasso, Trump (de este ultimo ni me ocupo en ponerles link), que según sus palabras, no son excepciones, son la regla.

Las historias se tienen que contar bien, estamos viviendo otro tiempo, en donde tenemos que estar dispuestas a escuchar, a empatizar, a entender de una vez por todas que lo que le pasa a una, le pasa a muchas y si es así, es un problema colectivo, no individual.

hannahgadsby-netflix-2018

 

Violaciones (una grupal), episodios de violencia machista hacia una mujer gay, en la plenitud del hoy, las historias se tienen que contar bien. Y Hannah Gadsby en 70 minutos, lo hace de una manera estremecedora, cercana y sobre todo, real. Desgarradora, revolucionaria, graciosa, sincera, mujer.

 

 

 

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