Mi minimalismo 3/21

Lo necesito y voy a por él (Esta frase el “a por”es tan española que ya no recuerdo como decirlo en argentino)

Necesito minimalismo, lo necesito para vivir mas feliz, minimalismo físico, digital, mental, trascendental y como dicen que en 21 días asumís un estilo de vida y se crea un hábito… pues eso 21 días que voy a intentarlo no es un reto, no es un camino… es la búsqueda de la felicidad y el orden general.

¿Porque tengo todo y me siento vacía? ¿Cuantas horas al día invierto en poner cada cosa en su sitio? ¿Cuantas de esas cosas no quiero tener?

Hace tiempo y terapia mediante (si soy argentina obvio que hice terapia psicológica…) me cuestionaba todas estas cosas y muchas mas, y creo he dado con el comienzo, la punta del ovillo, la patita de la que tirar para sentirme como quiero sentirme. Libre.

Quiero/necesito libertad, de todo tipo, física, mental, metafísica, y cuando leo las ventajas del minimalismo (Que no son las de una casa nórdica igual a la de las de todo el mundo, no es tener el armario mas bonito, no es para la foto de Instagram, no… va mas allá) me doy cuenta que lo necesito, como experiencia vital, como búsqueda de la felicidad y plenitud.

Lo he dividido en 3 partes, la primera es la mas física. Cosas. Objetos. Huevadas y pelotudeces. 7/21, . Hoy les contare de los primeros 3 días.

 

Día 1- Armarios de Ropa

Como no, comencé por el armario. No puedo creer la de ropa en buen estado que tengo y no me gusta como me queda. Los Outlet y las Rebajas que son muy malos y el comprar por 5€ creyendo que es un chollo y soy muy lista y la verdad de la milanesa es que soy una pelotuda con 5€ menos y una mierda mas en mi armario.

No puedo creer y me doy penita… cuando he visto la cantidad de ropa en mal estado que tengo y claramente no me gusta como me queda.

Bombachas (bragas) con elásticos enormes que se caen, o minitangasbrasileras que hace años son minis rollitos arrinconados en una esquina del cajón que atesoran recuerdos de buenas noches de juventud. Que ya no usaría por comodidad básicamente el horroroso “picor de los encajes en las partes”. por no querer entrar a hablar del poco/escaso/casi nulo sexo tras la llegada de los hij@s

Corpiños (sujetadores) de antes de ser madre, mínimos, copa C cuando ahora necesito una D, porque sino mis pechos maternales y dadores de leche se escapan por el escote.

De los de madre, corpiños que me compre cuando nació mi primer hijo (Tienen 8 años y tres niños amamantados hasta después de los 3 años…)

Los regalados, que pena… no me queda ninguno pero son tan monos que los recibí animada por el “esto es no consumismo” y me van fatal.

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Ropa como camisas y camisetas y abrigos las he dejado de lado sin miramientos, no significan mucho para mi… pero ahora si, mi gran problema, “pantalones de jeans” son como amigos de años, se ajustan de una manera especial, como las personas que queremos, me acompañan en las titánicas tareas del día a día, son fuertes como yo, como mis piernas, y saben exactamente como tiene que verse mi culo dentro de ellos.

Quizás si no hubiese escuchado desde edad muy temprana que tenía “un rico culo”  como me gritaba cuando volvía del colegio un compañero (Hoy es un funcionario municipal y padre ultracatólico…) y yo solo quería escapar, mientras todos se reían, caminar mas rápido para oir aquello o quizás olvidarlo. Al otro día llegué al colegio y me preguntó si “había escuchado algo” avergonzada le dije que no.

Quizás si no recordara todas y cada una de las veces que me tocaron el culo desde la infancia hasta la adolescencia, no hubiese tenido que estar tan atenta a como se veía mi culo, pero amigas esta hija del patriarcado, gira su cuerpo frente a un espejo, se mira mas de atrás que de adelante, porque hay casi 40 años de acoso, en su baja espalda.

Anyway, me cuesta mucho dejar ir a mis pantalones, pero aun así, he quitado aquellos que no son “todo lo cómodos” que necesito.

 

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Día 2- Armarios de ropa de cama y toallas

Vaya por delante que soy bastante Diógenes, no tiro “guardo para reciclar” cosa que nunca llego a hacer. Ha sido bastante fácil, he tirado aquellas sabanas y toallas que compre cuando llegue a Madrid hace 11 años. Ejemm… No voy a reciclarlas, no sirven, ocupan espacio, no las uso, se van.

 

Día 3 -Juguetes

Anteriormente he intentado hacer limpieza con ellos, mis niños, juntadores de piedras, palos y mierdas en general y no… no se puede. Todo lo quieren, todo les importa. Por primera vez en mi andanza como madre, limpieza de juguetes unilateral.

Sistema de “cada cosa en su caja” rotulados.

Juguetes rotos o faltos de partes fuera.

Libros que no leen fuera.

Reciclado de juguetes de bebes para N. que igual si los utilizará en algún momento.

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Y hasta aquí mi avance de tres días tan ricamente disfrutados minimalistamente.

 

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